DANI FARABELLO, ENTRENADOR CLASE MUNDIAL

Daniel Farabello nació el 18 de octubre de 1973 en Colon, Entre Ríos, fue sin duda uno de los mejores bases de la historia del básquet nacional. Llegó al profesionalismo defendiendo los colores de Sport Club, donde jugó 4 temporadas antes de pasar a Andino de La Rioja. Tuvo pasos por Boca Jrs, Estudiantes de Olavarría (fue bicampeón de la Liga Nacional), Vasco da Gama (Brasil), Varese (Italia), Menorca (España), Basket Club Ferrara (Italia), La Unión de Formosa, para luego retirarse donde todo comenzó: Sport Club.

Defendió la camiseta de la selección nacional, entre otros torneos en el mundial de Canadá 1994 y en los JJOO de Atlanta 1996 y es integrante de la mítica “Generación Dorada”.

Su carrera como entrenador, comenzó nuevamente en Sport Club, dentro del marco de los campeonatos de la Asociación Cañadense. En su primer experiencia, logró el ascenso al TFB obteniendo el título en la Copa Santa Fe 2016/17 y luego el campeonato local 2017. Hace algunas temporadas que también se desempeña como coordinador de las divisiones formativas del  tradicional club de calle Derqui.

 

Te Tocó representar a la selección nacional como jugador en mundiales y JJOO ¿Qué sensaciones tiene vivirlo como entrenador?

La experiencia de haber vivido como jugador y como entrenador ahora, es algo único, representar al país, es lo máximo que se puede aspirar cuando somos chicos y tuve la suerte de hacerlo como jugador y ahora como entrenador. El momento de cantar el himno es muy emotivo, uno se acuerda de los sacrificios que hizo para poder llegar ahí, la verdad que es un placer enorme poder estar ahí, es un lugar difícil, en un puesto prestado, que hay grandísimos entrenadores, pero nos tocó a nosotros estar ahí y creo que dejamos bien parado al país.

Con la pandemia como eje mundial en estos casi dos años ¿La preparación estuvo lejos de la ideal?

La preparación fue mala. En un contexto de pandemia, con chicos que estaban afuera y no podían regresar al país, los chicos que estaban acá no tenían competencia, no podían entrenar, fue todo muy difícil. Había que presentar hisopados en tiempo y forma, con fechas que respetar, nosotros presentamos la lista de 12 el día previo a viajar a Letonia, la parte mas dura que me tocó hacer, dependíamos de los resultados de los hisopados porque cualquier “positivo” iba a ser un problema, no solo para el contagiado, sino para los contactos estrechos, compañeros de habitación, etc. Pero fue muy dificil. Ante cada hisopado, era mucha la incertidumbre, tuvimos que trabaja rmucho en los cuidados sanitarios, por suerte funcionó y no tuvimos casos positivos en la delegación.

¿Qué te dejó el campeonato? ¿Dónde estamos parados?

Llegar al torneo era una incertidumbre por lo que hablábamos recién, no había competencia. Vos antes tenías el pre mundial como preparación, ahí te medís con Canadá, EEUU, México, Puerto Rico, Brasil y vas teniendo algunas referencias de como estas en la comparación con el resto, el año pasado no hubo y perdes esa oportunidad, además como los rivales tampoco compiten, perdes la posibilidad de analizarlos y hacer correctamente el scouting. Tuvimos que guiarnos con competencias de dos o tres años atrás. Otro tema, cada vez que vas a una competencia así, tenes una gira previa de 20 días y jugas amistosos que sirven de parámetro, pero creo que estuvimos bien, los chicos estuvieron a la altura, nos metimos entre los 8 mejores. Eso me dejó feliz y tranquilo.

Va a quedar grabado tu festejo en el triple definitorio frente a Turquía ¿Qué recordas de ese momento?

El festejo fue una sensación muy rara (risas) un desahogo mas que nada, el partido venia complicado, metimos una zona que confundió un poco a los turcos y nos metimos en juego. Estábamos 1 arriba y manejábamos la información que el peor porcentaje de libres lo tenia el 14 de ellos y fue justo al que se le hizo la falta. Me dio tranquilidad, pensé que iba a errar e íbamos a ganar. Mete el primero, pensé “ahora erra y se define en suplementario” también lo metió. Cuando Gonzalo salió picando y la metió, salí corriendo sin pensar, como el estadio es muy chico llegué a la puerta de salida enseguida y me tuve que pegar la vuelta porque por los protocolos no podía salir, fue risueño, una alegría enorme. Meternos entre los 8 mejores con todo lo que nos costó llegar ahí, estuvo muy bueno el festejo.

En las últimas horas, trascendió que Daniel viajará a la provincia de La Rioja para hacerse cargo de la dirección técnica de Riachuelo, flamante equipo de Liga Nacional.

No hay duda que su carrera como entrenador continuará creciendo, y será un gran representante del básquet de la asociación cañadense en nuestro país y en el mundo.

Te deseamos los mayores éxitos en esta gran posibilidad que te ganaste.

Por Martin Coletti

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